Carter y Rowdy

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En este artículo queremos presentarte a dos amigos inseparables, Carter, un niño pequeño, y Rowdy, un labrador negro, que tienen mucho en común.

Seguramente has oído hablar de la invaluable ayuda que nos prestan nuestros amigos peludos. Habrás oído de los perros rescatistas y los que asisten a personas con discapacidades, pero ¿habías oído hablar sobre perros que ayudan a superar depresiones y a ganar autoestima? Pues hoy te contaremos la hermosa historia de un niño que pudo hacer frente a la angustia que le causaba su enfermedad gracias a que su madre encontró un compañero ideal para él.

¿Quién es Carter?

Carter Blanchard es un niño de nueve años que vive en Arkansas, EE. UU. que tiene el cuerpo manchado por vitiligo, una enfermedad degenerativa de la piel por la que algunas zonas van perdiendo pigmentación y quedando blancas. Todos sabemos lo difícil que puede ser en este mundo tener algo que nos haga diferentes, especialmente para los niños, que están construyendo su autoestima. Cuando Carter tenía seis años comenzaron a aparecer las manchas y eso hizo que fuera perdiendo confianza en sí mismo al verse diferente a los demás niños. Fue tal su tristeza y el odio a sus manchas que cayó en un estado de depresión.

¿Quién es Rowdy?

Este peludo es un labrador negro de más de trece años que fue diagnosticado con vitiligo el mismo año que Carter ¿cosas del destino? Así como Carter tiene sus manchas blancas, Rowdy tiene las suyas, dos de ellas, en los ojos, parece que lleva una máscara y lo hacen aún más tierno. Si quieres conocer más sobre él puedes seguirlo en su cuenta de Instagram (@white_eyed_rowdy) o visitar su sitio de internet.

¿Cómo se conocieron estos amigos?

Un día Carter le dijo a su mamá, mientras se preparaban para ir al colegio, que odiaba su rostro y odiaba cómo se veía. En ese momento Stephanie supo que tenía que ayudar inmediatamente a su hijo de seis años, para evitar que ese sentimiento tuviese consecuencias graves. Navegando por Internet en busca de una solución, se topó con la foto y la historia de Rowdy, que ya era famoso en las redes sociales. Aunque la dueña del labrador le dijo a Stephanie que le encantaría que Carter y Rowdy se conocieran, la madre del niño no tenía dinero para viajar hasta donde vivía el labrador. Por suerte, un donador anónimo se hizo cargo de los billetes y Carter pudo viajar a Oregón.

El resultado

Después de conocer a Rowdy, ver sus manchas y entablar una hermosa y sincera amistad, Carter volvió a casa sintiéndose mucho mejor, sin la tristeza y la depresión que lo había invadido los últimos tiempos. Al tener un amigo como él, se dio cuenta de que sus manchas no eran espantosas y que no tenía nada de malo tenerlas. Reconoce que es distinto a algunos niños, pero también sabe que ser distinto no es malo. Actualmente la madre de Carter y Niki Umbenhower, la dueña de Rowdy, intentan que ambos puedan verse con un poco más de frecuencia.

¿Conoces otras historias de perros que hayan ayudado a personas con depresión? Nos encantaría que nos las contaras en los comentarios.

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