Cómo bañar a tu gato

Alba Cuidado de la mascota, Cuidado del gato Deja un comentario

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Seguramente has visto que los gatos tienen una obsesión con estar limpios y son muy hábiles para ello, pero ¿sabes cómo bañarlo? Aquí te explicamos el paso a paso.

¿Tengo que bañar a mi gato? ¿Con qué frecuencia debo hacerlo?

Como habrás podido ver, los gatos son bastante autosuficientes en mantener su propia higiene al día, por lo que no es necesario que bañes a tu gato con la misma frecuencia con la que bañarías a un perro. Algunos veterinarios sugieren directamente no bañar a los gatos y, los mininos, puede que estén muy agradecidos con el consejo. Sin embargo, hay algunas razones por las que puede ser conveniente y hasta necesario darles una buena lavada. Estas son algunas de ellas:

  • Necesitas aplicarle un champú antipulgas.
  • Por algún motivo tu amigo se ha ensuciado con alguna sustancia que puede resultar tóxica si la lame para limpiarse como pintura, aceites industriales, productos químicos de limpieza.
  • Tu amigo tiene tiña, una infección bastante frecuente causada por un hongo.
  • Por alguna enfermedad tu gatito no tiene posibilidad de asearse a sí mismo.
  • Tiene alguna condición dermatológica por la que el veterinario te ha indicado bañarlo con un producto especial.
  • Tiene diarrea.

Ten en cuenta que, al igual que los perros, no se recomienda bañar a los cachorros recién nacidos por el riesgo de enfermedades graves. A menos que te lo indique expresamente el veterinario, no deberías bañar a tu gato antes de los 3 meses y de que haya completado las vacunas correspondientes a esa edad.

Consejos y elementos para el baño

Bañar a un gato, especialmente si ya es adulto y no lo has acostumbrado a ello, puede resultar una tarea bastante complicada. Por eso hemos pensado en algunos consejos que pueden ayudarte a que la tarea sea más llevadera y que la experiencia sea buena y sin traumas para ambos.

  • Consigue una bañera de bebé o una cubeta que no sea muy profunda y llénala con agua tibia. El lavamanos también puede ser una buena opción. El agua no debería llegar más arriba que la barriga de tu mascota.
  • Utiliza champús específicos para gatos como el de Pet Head, ya que los champús diseñados para humanos pueden resultar dañinos para la piel de tu mascota.
  • Para evitar malos ratos corta las uñas de tu gato antes del baño con un cortauñas especial como el de Artero. Ten en cuenta que es muy frecuente que los gatos arañen cuando intentamos bañarlos.
  • Intenta bañarlo lejos del horario de comida, pero antes de que tenga hambre nuevamente.
  • Utiliza recipientes para echarle agua y enjuagarlo, ya que si usas directamente el agua del grifo o la ducha es posible que el ruido lo asuste.
  • No le mojes nunca los ojos, la nariz ni las orejas. El baño debe ser del cuello para abajo, así evitas infecciones. Para limpiarle la cara puedes utilizar toallitas, limpiadores oculares y limpiadores de oídos.
  • Llévale al baño alguno de sus juguetes favoritos para mantenerlo entretenido y ayudarlo con el miedo.
  • Si grita o araña no le grites tú también porque eso solo empeorará las cosas. Intenta comprender que esta no es una de sus experiencias favoritas y haz el baño lo más corto posible.
  • Intenta permanecer calmado, háblale con suavidad y acarícialo. Si te muestras nervioso o impaciente, aumentarás sus propios nervios y ansiedad.
  • Programa el baño para un momento en el que no tengas prisa, ya que todo el proceso puede tomar una hora o más.
  • Cepilla a tu amigo antes del baño para poder retirar el exceso de pelo muerto y desenredar posibles nudos antes, en seco.
  • Después de bañarlo sécalo suavemente con una toalla y, si es posible, con el secador. Recuerda que debes colocar el secador apartado del cuerpo de tu gato para que no lo queme el aire caliente.
  • Después de bañarlo presta atención al agua que queda en la bañera, si ves pulgas, parásitos o algo más que llame tu atención avisa al veterinario.
  • Recuerda tener a mano TODOS los elementos ANTES de llevar a tu gato al agua.

Opciones de baños rápidos

Puede que pongas todo tu amor y paciencia para bañar a tu minino y aún así sea una tarea titánica. ¿Qué hacer en este caso si el baño es necesario? Para no obligar a tu minino a entrar al agua y pasar ambos una pésima experiencia puedes optar por darle un baño seco con una espuma específica que evitará tener que mojarlo. Otra opción intermedia puede ser llenar un atomizador con una mezcla de agua y jabón o champú para gatos, rociar a tu mascota con la mezcla (siempre evitando la cabeza), frotarlo un poco y luego enjuagarlo rápidamente en una cubeta o echándole agua con un recipiente. Esto minimiza el contacto de tu gato con el agua y puede ayudar a que el baño sea más llevadero.

 

¿Has bañado ya a tu gato? Nos encantaría conocer tu experiencia y tus consejos. Cuéntanos en los comentarios.

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