Ejercicios y juegos para perros con miedo

Alba Adiestramiento Canino Deja un comentario

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Inicialmente, cuando compartimos la vida con un perro con fobia, se hace difícil comunicarte con él y entenderte. Son procesos muy largos y a veces desesperantes, pero ello no implica que no podamos intentar solucionarlo.

Hay muchos ejercicios que podemos aprender a realizar junto a él o ella y ayudarle a adquirir más confianza en nosotros.Tener una comunicación fluida y confianza mútua será fundamental si queremos que mejore su estado emocional dentro y fuera de casa.

Lo primero es lograr que interiorice una rutina concreta en cuanto a horarios, lugares de comidas y pautas previas antes de comer, esto nos llevará unas semanas pero generará un nuevo aprendizaje que le aportará mayor seguridad.
Es aconsejable tener o construir un espacio de confort, donde nadie pueda molestar y se sienta completamente seguro/a, como por ejemplo en un transportin, una cama acogedora o una habitación concreta.

 

bed dog cover

 

Posteriormente será en estos espacios y en los horarios de comidas donde y cuando empezaremos con los primeros ejercicios de interacción con nosotros pero siempre de forma progresiva y jamás comprometiendo gravemente los lugares de confort de nuestro perro.

Es importante realizar un plan de entrenamiento adecuado y en estos casos siempre es aconsejable dejarse recomendar por un profesional de la educación canina que abogue por el trabajo con sistemas no aversivos hacia el perro y tenga avales que garanticen su profesionalidad.

Hay diferentes ejercicios que pueden ayudarte a relacionarte con un perro con miedo, deben ser ejercicios que se repitan y que impliquen predisposición por parte de él o ella. No debemos forzar al contacto con nosotros, sino que le enseñaremos ejercicios en los que obtenga sus refuerzos preferidos cuánto más cerca de nosotros esté hasta que finalmente logre llegar a tocarnos.

Empezaremos un proceso de desensibilización de nuestras manos y nuestros movimientos para que adquiera confianza en ellos, moviéndonos suavemente y en momentos en los que esté centrado en los ejercicios que ha ido aprendiendo.
perro tocar dedo

 

Ejercicios como “targets” de mano son una buena forma de que focalice la atención en nosotros y aprenda nuevos comportamientos que le ayuden a descentrarse de los estímulos externos que le producen miedo.

De esta manera mejoraremos la receptividad del perro al contacto con nosotros y le mostraremos que puede estar seguro a nuestro lado. En los momentos que vuelva a mostrar miedo intentaremos volverle a pedir la conducta aprendida con el objetivo que dirija su atención hacia ello y asocie la nueva experiencia con algo positivo y seguro.

Cuando, semanas después, empecemos a ver una evolución en su conducta le iremos mostrando las correas y arneses de tal manera que los relacione con actividades placenteras dentro de casa, inicialmente y contracondicionaremos la manipulación del collar o el cuerpo de forma muy suave y siempre entregándole sus mejores premios. Cuanto mejor sea su actitud mejor será el premio que recibirá.

Podemos ayudarnos de juguetes interactivos o para la estimulación mental, son muy divertidos e interesantes y además requieren de nuestra participación. Estos juguetes mejoran la predisposición del perro para resolver problemas y disfrutar haciéndolo y nos aportan una herramienta más para poder observar su comportamiento y tendencias naturales.

juguetes interactivos

Estos procesos debemos irlos repitiendo y ampliando hasta que nuestro perro se sienta seguro en un primer lugar y poco a poco repetirlo en diferentes lugares de la casa, en casas de amigos, en el portal de nuestra casa hasta finalmente traspasarlo a la calle y a entornos más alejados pero nunca obligándole o presentándole las situaciones de forma directa o intensa sino acompañando a la evolución del mismo, adaptándonos a sus tiempos y ofreciendo siempre la opción de refugiarse en su sitio seguro y de confianza.

La evolución puede ser lenta dependiendo del origen del miedo de nuestro perro y sobretodo de las posibilidades que nosotros le aportemos, pero es primordial no perder la esperanza e insistir día tras día por el bien del perro y de toda la familia.

Quizás no llegará a eliminar todos sus miedos al mismo tiempo, pero seguro que aprenderá a gestionarse mejor emocionalmente y podrá disfrutar un poco más de la vida, de la compañía y de su entorno.

 

Alberto Ayala A                                

Educador Canino, experto en TAA y habilidades caninas.

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