Llevarse como perro y gato

Carlos Vidaller Santos Curiosidades Deja un comentario

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Habrás escuchado que los perros y los gatos se llevan fatal. Hay un famoso refrán basado en esto. Pero, ¿cuánta verdad hay detrás de esta relación con mala fama?

“Llevarse como perros y gatos”

Es tan mala la fama de esta relación que en casi todo el mundo existe un refrán equivalente para hablar de personas o grupos de personas que se llevan muy mal e, incluso, que son enemigos. Es común ver en los libros y en la televisión cómo los perros persiguen a los gatos, furiosos con ellos e intentando cazarlos. Casi como si su lobo interior  se hubiese despertado con instinto asesino. Sin embargo, también existen relaciones de un gran afecto y armonía entre ambas especies. Veamos un poco de qué se trata todo esto.

El jefe

Ambas especies tienen en común el ser sociables y ven el mundo según un orden jerárquico. Alguien es el líder del clan y el resto del grupo está bajo su dominio. Entonces, la mejor forma de ayudar a que la relación entre tus mascotas sea buena es que ambas entiendan que el líder del clan eres tú, el humano. De esta forma evitarás que haya peleas entre ellos para establecerse como jefes.

El juego

Muchas veces la forma de jugar de los perros implica perseguir algo (una pelota, un disco… o un gato). Si bien los felinos juegan también a perseguir cosas, siempre lo hacen como forma de mantener y desarrollar su instinto de caza, de ahí que muchas veces cacen efectivamente aves o roedores y nos los traigan como regalos. Esta diferencia de concepto hace muchas veces que, lo que el perro podría estar haciendo como juego, signifique una amenaza para el gato. Si a esto se le suma la diferencia de tamaño, podrás entender los sentimientos de tu minino.

Razas y personalidades

Hay razas de perros que tienen un instinto de territorialidad o caza mucho más desarrollado que otras, como por ejemplo el pitbull, el dóberman, el dogo y otras razas clasificadas dentro de los PPP. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no solo es importante conocer las características de la raza, sino también las de nuestro perro en particular a la hora de decidir si es buena idea traer un gato a casa, y viceversa. Recuerda siempre que la forma en la que se cría y entrena a una mascota influye en su personalidad mucho más que la raza a la que pertenece.

¿Hay razas amigas de los gatos?

Pues claro. Así como hay razas que pueden resultar más reacias a esta amistad desde un principio, hay otras que estarán encantadas de compartir su casa y sus días con un gato. Entre ellas encontrarás al labrador retriever, el bichón frisé y el chihuahua. En este caso, debes tener en cuenta lo mismo que para las razas mencionadas en el apartado anterior: siempre hay que conocer al perro en particular y tener en cuenta su carácter y crianza.

Cuándo y cómo comenzar con la convivencia

Al igual que nos sucede a los humanos, cuantos más años tengan estos peludos, más les gusta que su vida y su casa funcionen a su manera. Por eso, si quieres tener una casa en la que ambas mascotas convivan en paz, lo ideal es que comiencen a hacerlo desde pequeñas, para que puedan crecer siendo “hermanos”. Para el perro, la etapa ideal son las primeras 12 semanas, sin embargo, eso no será posible si no nace en tu casa, por lo que la mejor opción es a los 45 días, cuando llegue a vivir contigo. La etapa ideal para los gatos sería entre las 2 y 7 semanas de vida, pero, como sucede con los perros, es poco probable que llegue a tu casa en esta etapa. Entonces, lo mejor es que ambos comiencen a convivir desde que son muy cachorros. Esto hará que la probabilidad de experiencias negativas se reduzca y que ambos puedan, desde el principio, ver al otro como parte de su familia.

 

¿Conoces casos de perros y gatos que se lleven de maravilla? Cuéntanos en los comentarios.

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